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El auge que el entrenamiento con vibraciones ha experimentado en los últimos tiempos obliga al posible comprador a valorar qué necesita para cumplir objetivos y qué equipos pueden responder a esta exigencia. Pues bien, hay tres factores que exigen máxima atención para no errar el tiro:
1. El tipo de movimiento o el tipo de vibración. Aquí existen dos opciones:
1.1. Las plataformas verticales o, como ahora las llaman "triplanares" en las que la la dirección de la vibración vibración es arriba y abajo, simulan, de alguna manera el movimiento del salto, y se caracterizan por una visión deportiva del entrenamiento: Los resultados mandan sobre las estrategias. Comparativa
1.2. Las plataformas oscilantes, al trabajar alternativamente con una pierna y después la otra, consiguen activar el juego articular de la pelvis ganando el movimiento de basculación normal de la misma, con lo que se simula el movimiento del caminar (veamos aqui un ejemplo). Se trata de entrenar con respeto a la fisiología del individuo, esto es, evitando tensiones corporales innecesarias o movimientos anónmalos. Aquí hablaríamos de una visión terapeútica del entrenamiento
Con el movimiento vertical, debemos tener cuidado con la postura que adoptemos ya que se generan fuerzas verticales que suben, recorriendo la columna vertebral hacia la cabeza, con el consiguiente riesgo de compresión de los discos vertebrales. Esto no es peligroso siempre que se lleve un buen control de la postura. En oscilación, al ganar el movimiento articular de la pelvis, se generan las mismas fuerzas que al caminar, con lo que no tenemos problemas de compresión. Además ganamos el trabajo en la zona lumbar útil para prevenir lesiones de espalda, evitando fuerzas verticales, innecesarias y poco útiles.
El movimiento oscilante permite trabajar con amplitudes eficaces, 2-3 mm (medial/distal) amplitudes impensables en equipos verticales.
2. La velocidad del aparato. (Medida en Hertzios: Hz.).
2.1. En estos aparatos hay que trabajar rápido. Por encima de 15 Hz se activa el reflejo miotático que es el que provoca las contracciones reflejas, y es responsable de los efectos de TONIFICACIÓN. Ideal las frecuencias entre 16 y 24 Hz, donde la influencia en hueso es mayor. (Los equipos se diseñaron originalmente para tratar la osteoporosis y osteopenia). A bajas frecuencias, nuestro cuerpo disipa la vibración con movimiento de los tejidos, produciendo un efecto relajante en determinadas posiciones, efecto contrario si nuestro objetivo es tonificar.
2.2. No debemos pasar la frecuencia umbral (entre 34-40 Hz) en la que trabajamos más rápido del límite muscular ya que podemos caer en el peligro de sobrecarga. Debemos introducir entonces tiempos de descanso entre ejercicio y ejercicio.
2.3. En frecuencias intermedias es muy usado por los centros de estética como drenante y anticelulítico.
Es importante darnos cuenta que las plataformas oscilantes, excepto Galileo, no alcanzan los niveles altos de velocidad requeridos para la tonificación; luego no funcionan. Sí existe efecto de drenaje o pérdida de líquido pero no el de tonificación. En cuanto a tratar el hueso tampoco llegan a la velocidad umbral necesaria para generar las fuerzas G precisas para estimular la osteogénesis. Además, a bajas frecuencias la vibración se disipa con movimiento de los tejidos, esto es importante si tenemos problemas en la espalda ya que al usar excesivas amplitudes y bajas frecuencias se corre el riesgo de lesionar la espalda. Con el Galileo, al llegar a las frecuencias en que disipamos con trabajo muscular, no hay posibilidad de desplazamiento o movimientos excesivos de las vértebras. El Galileo es un equipo seguro.
3. La calidad de fabricación.
3.1.La vibración y tanto movimiento inducido son enemigos de cualquier sistema mecánico, el equipo, debido a las altas aceleraciones que soporta, debe estar hecho en materiales durables, acero y aluminio; materiales de inferior calidad o plásticos lamentablemente no aguantan.
Haz la prueba, súbete en un equipo y ponlo a la máxima velocidad, mira en qué condiciones llega y compara. Es curioso observar cómo cualquier equipo vertical es muy estable a alta velocidad, en cambio en oscilantes, ésa estabilidad es muy difícil de conseguir. Esto te hace una idea de lo difícil que es conseguir mecánicamente alta velocidad con amplitudes eficaces con movimiento oscilante y lo fácil que es en equipos verticales, lo que explica la gran variedad de plataformas verticales frente a las oscilantes.
Esperamos haber arrojado algo de luz o resolver algunas dudas. Siempre conviene investigar y probar cualquier cosa antes de decidirse, gran parte del éxito en la inversión está ahí. Estamos hablando de la salud
Publicado el Lunes 16 de Noviembre de 2009 en
Galileo Fitness,
guías,
salud,
tecnología
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